El Departamento de Salud del Gobierno Vasco está trabajando desde marzo en la redacción de un nuevo proyecto de decreto destinado a actualizar la regulación autonómica sobre los horarios de apertura de las oficinas de farmacia. El objetivo central de esta reforma es adaptar la disponibilidad del servicio a las realidades sociodemográficas y a la demanda asistencial contemporánea.
Desde la perspectiva de la gestión farmacéutica, esta actualización responde a una reivindicación estructural de los Colegios de Farmacéuticos para modernizar un marco normativo vigente desde hace casi tres décadas.
Limitaciones del Marco Regulatorio de 1997
El horario de las farmacias en el País Vasco se rige actualmente por una normativa de 1997 que estipula un modelo calificado por las corporaciones colegiales como excesivamente rígido. La regulación vigente limita las posibilidades de apertura a tres modalidades cerradas:
Jornada ininterrumpida de trece horas: Habitualmente en la franja de 9:00 a 22:00 horas.
Horario partido: Ajustado a las jornadas comerciales tradicionales.
Servicio de 24 horas: Apertura continuada.
Esta falta de elasticidad horaria ha generado dificultades operativas crecientes en las oficinas de farmacia, impactando directamente en la organización de las plantillas, los cuadrantes de turnos y las políticas de conciliación laboral de los profesionales sanitarios.
Objetivos Estratégicos del Nuevo Decreto
El futuro decreto busca introducir una mayor flexibilidad horaria fundamentada en criterios de eficiencia asistencial y viabilidad operativa:
Adecuación sociodemográfica: El texto pretende alinear los horarios con los nuevos hábitos de la ciudadanía, la diversificación de las jornadas laborales y el envejecimiento poblacional, factores que han modificado los picos de afluencia a las farmacias.
Optimización de la atención farmacéutica: El modelo propuesto persigue concentrar la actividad del personal en las franjas horarias de mayor demanda real, evitando el mantenimiento de aperturas obligatorias en periodos de afluencia mínima.
Sostenibilidad del modelo: Al permitir ajustar los horarios a las necesidades reales, se facilita una gestión de los recursos humanos y económicos más eficiente, garantizando al mismo tiempo una atención farmacéutica de calidad y continuada.
La transición hacia este nuevo escenario normativo requerirá que los titulares de las oficinas de farmacia reevalúen sus flujos de pacientes y rediseñen sus estrategias de gestión de personal para maximizar los beneficios de la futura flexibilización.
Para más detalles sobre las declaraciones institucionales y el contexto de esta reforma, puede consultar el artículo original en El Diario Vasco.
